¿Cómo sobrevivir a la varianza en el Texas Holdem?

El poker, en especial el Texas Holdem, es considerado uno de los juegos de casino en los que un jugador hábil puede ganar mucho dinero. Mientras que en la ruleta o los dados el azar tiene una influencia más grande, en el poker este influjo es mucho menor aunque poderoso. Un jugador puede recibir cartas muy débiles durante varias manos seguidas, pero lo que haga con ellas dependerá de su experiencia, conocimiento y estilo de juego.

La influencia del azar en el Texas Holdem da lugar a un concepto de origen estadístico que se llama varianza. Para explicarlo en términos fáciles de comprender, la varianza consiste en la diferencia entre el dinero que deberías haber ganado en una sesión de poker si juegas perfectamente con lo que ganaste en la misma sesión.
Un jugador profesional de Texas Holdem siempre se prepara para resistir y sobrevivir a la varianza. ¿Cómo lo hace? En primer lugar, cuenta con un bankroll lo suficientemente sólido como para poder soportar la mala suerte sin quedar en bancarrota. De esta forma, aunque su capital sufre pérdidas, el jugador de poker todavía tiene muchas fichas como para seguir jugando con tranquilidad.

Sin embargo, si el jugador de Texas Holdem sigue perdiendo, es necesario que reexamine su juego. ¿Se ha desviado de los principios que establece la teoría del juego? ¿Ha observado con detalle las acciones de sus rivales? Algo común es que al subir de nivel de juego un jugador necesita tiempo para adaptarse. En este caso lo mejor es jugar en una mesa con un nivel inferior de ciegas hasta recuperar el equilibrio financiero.

Si la racha de pérdidas afecta al jugador de Texas Holdem y lo hace apostar de forma desordenada, se dice que ha caído en tilt. En esta ocasión, lo mejor es terminar la sesión de juego y tomar un tiempo de descanso. El poker es un juego racional, de estrategia. Si no puedes pensar con claridad, es mejor no jugar.